jueves, 10 de julio de 2008

Este es uno de mis primeros cuentos / el dibujo de mi sister sister Pamela


Cuando María salga por esa puerta

Hoy has hablado poco María. Solo me has mirado con dulzura, con aquella dulzura que me recuerda el sacrificio al inmolarte permaneciendo conmigo, después del malhadado accidente.
Hoy caminas apresurada. Te observo ir por el pasillo de algún sanatorio público. Siempre te quise hacer un cuento contigo en él, pero nunca pude, ahora me acosan todas estas imágenes y te observo. Estas atando esa tu cola de caballo. Lo haces nocturna y serena. Tú lo sabes: sabes que te observo sigiloso. Lo haces para que recuerde como me fascinaba en aquella época universitaria que venías a la carrera y que esa cola bailaba de lado a lado. Pero ya no repites esa imagen que me es necesaria. Ahora te preocupas de que te observe a lo lejos. Te miras al espejo y desde ahí me hundes la mirada y yo, aquí, postrado en esta cama te miro con devoción. Levantas tu cabellera canosa y la meneas igual que antes, pero estas preocupada por la distancia que se ha creado y no quieres que descubra tu cuello arrugado. Hoy te peinas una vez mas, como cada noche, pero tu pelo es distinto. Y luego dejas suelta tu cabellera como siempre, antes de regresar a la cama. Te veo inquieta, mi pequeña María. Te he dejado un ansiolítico en tu mesa de noche para que puedas descansar, mañana será tu día. La pluma de plata no se gana todos los días, tú lo sabes. Lo sé yo. Esta supuesto que el escritor de esta casa era yo, y tú me apoyaste escondida tras mi sombra. También he sentido tu celo profesional, nunca quisiste publicar por amor a mi. Hoy que sabes que no tienes nada que perder lo haces como una vencedora. Y siento pena por tus años perdidos, pero realmente te envidio. Podrás ir de pie a recibirlo y sabes que yo no estaré presente. Me quedaré en casa como estos últimos diez años de mi vida, para que nadie me vea en esa sombra que es igual a una silla de ruedas. He trabajado aquí, sumergido, desde entonces, en esta casa antigua. Y tú jamás te fuiste mi pequeña María ahora dormida por un inocuo tranquilizante, porque sé que no me duermes. Porque sé que me observas. Pienso en ponerte la almohada en la cara. ¡Asfixiarte ! No creo soportar que hayas ganado este premio yo que estuve rodeado de premios tontos pero jamás de este, que es solo para los elegidos por el don de la gracia y el genio. Y no puedo entender, nunca podré aceptar, que alguien con el simple nombre de María Sánchez se lo pueda haber ganado. Tengo sesenta y ocho años dedicados solo a mí, María, y ahora se que me vas abandonar. ¡Como pudiste enviar tu libro al concurso y hacerme esto!
Estoy volviéndome loco por ti, como si fueras esa joven de antaño que paseaba por las calles tomada de mi mano. Jamás pensé en perderte, siempre te tuve. ¡Siempre! Nunca te vi voltear el rostro para observar algún hombre que no fuese yo. Estoy alocándome María. La demencia esta cada vez más cerca, seguro debe ser el plomo de las cañerías de Miraflores debe estar poniéndose activo en mi cerebro ahora María.

Lee esto, por favor.



Los niños se fueron entre las palabras,
Se perdieron en los desaciertos del sonido.
Alguna ves queridos se hicieron más pequeños?
No lo recuerden, cuando se interpreten grandes.
Desordenen la casa y frunzan el ceño para lanzar la voz adulta.
Hoy no lo recuerden queridos pequeños.
No volteen el rostro como un papel devastado en sus manos
Que no les tiemble la voz que no se diga el nombre de sus madres a tres estaciones cuesta abajo.
Pequeños míos voy a contar hasta diez y van abrir su horizonte frente a sus casas.
Pregúntense por los sonidos y caminen hacia ellos para llegar a mecerse en la lírica y fetales descansar en los pechos de sus mujeres.


5 comentarios:

jaw dijo...

Hola Vanessa tu cuento me parece muy interesante, veo que ahora nace una nueva narradora, y tambien estoy seguro que pronto estaremos disfrutando algunos cuentos más para nuestro deleite.

Saludos y hasta pronto

Luis Iparraguirre dijo...

Chévere. Bastante intrigante, además, tus letras ya que veo un apego al verso más que a la prosa. No dejas de ser poeta, mi querida amiga. suerte en tu nueva etapa como narradora!

rodeins dijo...

querida peruvian otra vez me sorprendiste gratamente eres muy talentosa felicidades y vamoooooos caraxooooooo

Xavier dijo...

Jo, que tal deja vu encontrar tu blog. Tenía un papel fotocopiado con poemas y dibujos tuyos, no recuerdo donde los dejé pero sí recuerdo haberlos leído con placer. El mismo placer que ahora tengo por volver a leerte.

Edgar Pou, ratá pypore dijo...

saludos from paraguay
salve la velleza carnicera¡¡
kuré akangüe oseta ndeve nde kerape

en guarani (las cabezas de chancho te perseguiran en el sueño)